Historia

Hasta cierto punto, el desarrollo de la industria relojera en Estados Unidos puede ser atribuida a la llegada y posterior desarrollo del ferrocarril norteamericano.

Previamente a la llegada de los trenes como medio de trasporte de pasajeros y de mercancías, no había necesidad real de precisión en el tiempo, así como de mantenerlo de manera uniforme. Incluso después de que el sistema ferroviario en Estados Unidos llegara a alcanzar proporciones significativas tras la Guerra Civil, las comunidades seguían manteniendo su hora local.

A finales del año 1883, la industria ferroviaria acordó, por lo menos entre los que la integraban, dividir la nación en cuatro zonas horarias y adoptaron un Tiempo Estándar. La gente siguió pronto esta medida, pese a que es interesante apuntar que el congreso no hizo oficial el concepto hasta 1918.

En 1996, en Cleveland (Ohio), se celebró el bicentenario de la fundación de la ciudad en el lago. Durante esta celebración muchas personas fueron recordadas y conmemoradas como hijos favoritos de la ciudad de Cleveland, y sus logros fueron citados. Uno de los hijos de Cleveland homenajeado, cuyos hitos alcanzaron fama internacional, no sólo por su contribución cívica sino por su lugar en el mundo de la relojería fue Webster Clay Ball.

Webb C. Ball nació en Fredericktown (Ohio) el 6 de octubre de 1847. Cuando el Tiempo Estándar fue adoptado en 1883, fue el primer joyero en utilizar las señales horarias, con lo que trajo a Cleveland la hora exacta. El 19 de julio de 1891, el Superintendente General de Lake Shore Lines nombró a Webb C. Ball Inspector Jefe de estas líneas. Su primer sistema de inspección fue el principio de la amplia red Ball que abarcaba el 75% de las líneas ferroviarias del país cubriendo por lo menos 175,000 millas de vías de tren. Webb C. Ball también extendió este sistema a México y Canadá.

El 19 de abril de 1891, el tren rápido de correo conocido como nº 4 llegaba del oeste a Lake Shore y la línea ferroviaria Michigan Southern en Kipton (Ohio). En Elyria, a 25 millas de Cleveland, el Ingeniero y el Revisor recibieron órdenes para dejar paso al tren rápido de correo en Kipton en una pequeña estación al oeste de Oberlin, la ciudad universitaria.

Tal y como el Revisor admitió posteriormente, en el momento en que el tren salió de Elyria hasta que colisionó con el tren rápido de correo en Kipton no sacó su reloj del bolsillo. El Revisor comentó que suponía que el Ingeniero se encargaría del tren rápido de correo nº 4, pero el reloj del Ingeniero se estropeó durante cuatro minutos y luego comenzó a funcionar otra vez, un pequeño detalle de vida o muerte del cual fue inconsciente. Hubo varias estaciones entre Elyria y Kipton, pero el Ingeniero ralentizó la marcha durante el trayecto pensando que tenía tiempo de sobra.

Al abandonar Oberlin, el Ingeniero supuso que tenía siete segundos antes de alcanzar el punto de encuentro. Por supuesto, tan sólo tenía tres minutos. Si el Revisor hubiera consultado su propio reloj se hubiera podido prevenir el accidente. Los trenes llegaron a la vez en Kipton, el tren rápido de correo a plena velocidad, mientras que el otro tren estaba frenando porque estaba cerca de la estación. Los Ingenieros de ambos trenes murieron y también fueron rescatados los cuerpos sin vida de nueve ayudantes de entre los amasijos de hierro y madera de los trenes de correos.

El desastre de Kipton tuvo como consecuencia el que los oficiales de Lake Shore pidieron a Webb C. Ball investigar las condiciones horarias en toda la línea de Lake Shore y desarrollar un sistema de inspección para su aplicación.

Webb C. Ball se puso manos a la obra inmediatamente y fijó chequeos periódicos en los relojes que llevaban los ferroviarios. Estos chequeos se llevaban a cabo con relojeros oficiales. Ball fijó estándares estrictos prohibiendo variaciones de más de 30 segundos en los relojes.

Es importante reconocer y aplaudir a Webb C. Ball, ya que su sistema fue el primero en ser aceptado con éxito a gran escala. Fue su sistema el que fijó el estándar para los trenes y también fue su sistema el que ayudó a establecer la precisión y uniformidad sobre el tiempo. Este sistema fue el que logró que el tiempo horario de los trenes y los relojes utilizados por esta industria fueran reconocidos como el ESTÁNDAR, cuando se necesitaba precisión horaria. En general, comenzó a ser aceptado el hecho de que cuando una persona preguntaba la hora a un ferroviario podía estar seguro de obtener la respuesta correcta.

Hoy en día, BALL Watch es una de las marcas relojeras más respetadas y posicionadas en Estados Unidos. Seguimos actualizando la gama de productos en el siglo XXI para continuar con el gusto cambiante de los consumidores. Pero, a pesar de los cambios en apariencia, el espíritu fundacional de la marca - la función industrial- nunca se ha visto comprometida.

Se ha mantenido los detalles originales, como la esfera del reloj que mantiene fielmente el diseño de los estándares de la relojería ferroviaria. Cada detalle, desde la forma de las manecillas al estilo numérico fue diseñado por el fundador en su búsqueda de la precisión del tiempo.

Es una visión a la que la familia Ball se mantiene fiel. Ya que es un compromiso compartido con legiones de hombres y mujeres que hoy en día tienen que tomar decisiones en cuestión de segundos, lo que mantiene en continuo tic-tac al mundo.

BALL Watch - Desde 1891, Precisión en Condiciones Adversas

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